No fue un gran día, nada salió como estaba planeado. Habían quedado para hacer compañía a la noche. Amigos, un parque y unas botellas de vodka.
-Sólo una copa más, Jack.
Ojalá te hubiera podido creer, John. Sabía que eso no tenía pies ni cabeza. Se sentía solo, todos ahogaban las penas en alcohol u otras sustancias.
-¡Jack, ven a fumar de esto!
Hasta Sirenia tomaba. Sólo le quedaba verla a ella haciendo esto.
Se fue, pensó que en casa estaría mejor con la televisión.
Ahora iba a tomar una ducha, necesitaba despejar la mente, había quedado con ella en el Strike Pool. Aún le quedaba tiempo.
Las llaves, el móvil, dinero... y la cartera. No sabe qué ocurrirá, la situación pende de un hilo, la quiere, pero el tiempo ha hecho que sea una rutina, se siente culpable, pero no merece la pena estar así con alguien ni por cariño.
-Hola, ¿Qué tal?... Em... Bueno... Te he hecho venir para aclararlo todo... Esto tiene que terminar... Ya todo ha dado la vuelta... Nada es como antes... Tengo que irme, lo siento.
No sabía cómo se había atrevido a decírselo, después de estos años, se siente mal, lo mejor será irse, irse muy lejos, donde quede aislado de todo esto. Después de que amigos se convirtieran en algo que realmente no son, sobre todo Sirenia, que decía que jamás probaría. Ahora ha cambiado su forma de ver las cosas. Abrirá la puerta del coche y se irá lejos, donde la decepción por Sirenia se le olvide; aunque quién más debería preocuparle, sería aquella chica con la que compartió casi tres años de su vida. Creo que ya le daba igual, era más importante pensar en él ahora. Seguiría su camino.
Después de una hora en carretera, tenía que repostar, lo haría en el próximo desvío, había una gasolinera en medio de aquel desierto.
-Jack... Quiéreme.
Sirenia lo esperaba en aquella gasolinera, nadie podría explicar cómo, de qué manera, encontró a Jack.
Él no sabía si el beso que acababa de recibir significaba algo, se limitaría a conducir y mirar la estrella que tenía tatuada en la mano.
...
Lleno el depósito, quedaba mucho camino hasta el fin del mundo.
Que grande Fran, sin palabras :)
ResponderEliminarOhh! Muchas gracias María! :)
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