jueves, 18 de septiembre de 2014

Atlas y Axis





   Cierto es que me cambias de mundo cuando pasas por detrás y sin avisar, tus delgados dedos tocan mi Atlas y Axis. Sin avisar traes tu olor y dejas que llegue dentro de mis costillas. Sin avisar sonríes mientras caminas tras mi espalda y esperas que yo cierre los ojos por la alegría de los tuyos color cielo. Que algún dios tire del calendario para frenar los días, que no pasen rápido y alargue las noches que quedan. Una suerte que el paso de tus pies estuviese hacia mi habitación sin puerta. Qué rico tenerte sin tomarte por la cintura en cada baile de miradas.

   Ayer caminaste sobre mi camino y giraste la cabeza hacia mí. Quise despedirme, pero no pude porque te llevaste mis palabras sin permiso. Palabras que te convierte en eso mismo, en estrella tratando de iluminar oscuridad.

   No seas tan grande Luna, que algún día tendrás que volar.