martes, 30 de diciembre de 2014

Farolas






   A cámara lenta y sin caer, sentado sobre un bordillo veía el horizonte. Con poco dinero y muchas ganas, con unas zapatillas sin marca y unos vaqueros rotos, recordaba. Como polizón me colaba en tu cama, que tan lejos me llevaba. Allí al oído me pedías que me imaginase delante de mi hoja para darle vida a mis dedos escribiéndote unas letras. A veces no querías comprender lo grande que eres, lo grande que nos haces cuando metes tu mano en mi bolsillo durante este invierno frío. Invierno que, como ya vimos, acaba llegando. Uno más es uno menos. Eso siempre fue así, pero esta vez el cielo tiene otro color. Un color parecido a ti, a tu mirada.

   No quiero levantarme a luchar contra todas las mentiras que están fuera esperando mis razones sin sentido. Encendiendo y apagando farolas, haciendo trampas al hacer la cama, buscando las copas de Ponce de León. Aunque sí café amargo en la cocina, tu olor en mi chaqueta, canciones populares de camino a tu cuerpo contra el mío.

   Una puerta en un portal se abrirá y yo me quedaré desde el pasillo escuchando tus palabras entre ensayos y bailes. Sonriendo a media boca, para guardar la otra media por si mañana no estuvieras, chica.

 


  


jueves, 18 de septiembre de 2014

Atlas y Axis





   Cierto es que me cambias de mundo cuando pasas por detrás y sin avisar, tus delgados dedos tocan mi Atlas y Axis. Sin avisar traes tu olor y dejas que llegue dentro de mis costillas. Sin avisar sonríes mientras caminas tras mi espalda y esperas que yo cierre los ojos por la alegría de los tuyos color cielo. Que algún dios tire del calendario para frenar los días, que no pasen rápido y alargue las noches que quedan. Una suerte que el paso de tus pies estuviese hacia mi habitación sin puerta. Qué rico tenerte sin tomarte por la cintura en cada baile de miradas.

   Ayer caminaste sobre mi camino y giraste la cabeza hacia mí. Quise despedirme, pero no pude porque te llevaste mis palabras sin permiso. Palabras que te convierte en eso mismo, en estrella tratando de iluminar oscuridad.

   No seas tan grande Luna, que algún día tendrás que volar.






viernes, 8 de agosto de 2014

Mi armario





   Te busco en todas las orillas y te encuentro en mi naufragio. Te busco en cada tarde y te encuentro en el último rayo de luz. Te busco en mi piso de alquiler y te encuentro en el portal de enfrente. Te busco desde mi ventana y solo te encuentro si miro a las nubes. Te busco en cada espejo, pero te encuentro al abrir la puerta del ascensor. Te busco en cada granito de arena y te encuentro en todas las estrellas. Te busco en mi loca cabeza y te encuentro en cada viento que me despeina. Te busco en los niños y te encuentro en mi crecer.

   Tu mirada provoca mi silencio, tus pasitos cortos traen mi alegría sin pedirla. Deja que tropecemos para caer en la cama, que sea viernes y que se vaya la prisa. Quédate un rato, no te vayas chica, te hago un hueco en mi pecho y mi armario. Prometo café por las mañanas y tocar mi guitarra como tu cuerpo.

   Te busco sin pensar, y pensándolo bien, me vuelvo a casa contando que te fijaste en cosas de mí que nadie nunca vio.






jueves, 17 de julio de 2014

Lunares





   Te veo pasar, caminas sola, todos dicen que nadie te enamora. Luna que arriba asomas, yo abajo espero. Como siempre, como entonces. Tú que siempre observas y no dejas pensar con la claridad que hoy llevas. Mírate, no eres la misma que ayer, dónde estarás mañana si no te quedas. Una guitarra de fondo para unir las olas con la orilla. Volverán a pasar las golondrinas por esta playa sin tu larga melena en la arena. Y después vendrás otra vez a colarte por mi ventana con el viento y tus ojos tristes. Noche tras noche, sin sitio para estar. Da igual que se acabe el mundo, no tengo otro lugar donde ir que no sean tus lunares. De nuevo estaré sentado delante de ti, sin sol ni sombrero, sin sangre ni venas. Por el invierno con los libros a cuesta, por el verano dormido juntos.

   Luna que arriba asomas, yo abajo espero, contigo me pierdo, pierdo los estribos y el rumbo de mi cuerpo en el mar cuando sin ti me tumbo.
  




  

lunes, 30 de junio de 2014

Tu misterio





   Tenía unos zapatos de marca, diez noches de luna, llenas todas ellas. Diecinueve eneros en los huesos, con piel fría y finas manos.

   Yo te espero en el banco del parque toda la tarde para acompañarte si te quedas. Corazón cartón por tu pelo y el andar que siempre traes por el camino en primavera. Si alguna vez me voy de tu lado, que sea para caer de cabeza al matadero de tus ojos en cada espejo.
    Mi brisa veraniega, mis días de estrellas, mi as en la mesa, mi faro de mar, mi hielo en el vaso, mi campanilla, mis mentiras, el café de mañana cuando te despidas con un beso.

    Será el misterio que viene contigo al pasar por mi lado y rozar mis nudillos, rompiendo mis esquemas y dejando muerto el aire que respiro.





domingo, 11 de mayo de 2014

Interludio





   Pienso que la vida es un teatro donde el escenario es infinito y el guión está algo improvisado. Los telones sólo se cierran de noche si uno lo elige, los demás personajes escogen su papel en tu obra y deciden qué harán por ayudarte y hasta dónde llegarán con su último aliento. Cada foco es un sol en busca de lunas que por el suelo se arrastran. No tienes demasiado tiempo para ensayar, ya que se irán los que más quieres, se quedarán los que peor se porten y perderás tiempo en pensarlo. No habrá buenos ni malos, sólo personas con ideales. En los momentos que nos paremos a descansar nos dirán que no podemos, pues el público espera. En el final... Unos llorarán, otros nos aplaudirán, incluso habrá quien no venga a verte actuar, pero pasado el tiempo, todos nos habremos ido por la misma puerta a casa.

   Aunque, a pesar de todo, un sitio para poder disfrutar de los sentidos que nos han prestado y para querer a quien nos haga perder el común.



jueves, 1 de mayo de 2014

Tus pies descalzos





  Qué difícil se hace pelear todos los días contra el mundo. Espero siempre detrás de la puerta, que no me encuentren las canas de viejo. Buscando un cielo para mi techo, entretanto escribo como manco sin ideas. Cada letra es casi un paso torcido en este camino que busca tu suave nuca. La piel se eriza si mis ojos encuentran tus delgados hombros en cada callejón gris. Eres cuerpo cansado sin sitio para dormir, vienes y vas como las golondrinas.

  A veces miro hacia las casas que están en el fondo, justo donde el sol se esconde. Apoyo mis codos en el bordillo y echo el peso sobre él. ¿Dónde irá a parar todo eso que pensamos y que no decimos? Puede que se quede en el aire, que se queme en las hogueras, que se enlace en el dedo que pasea por tu espalda.

  Hoy, una vez más, no doy con tus huesos aunque esté a oscuras. Voy de vuelta a casa con diez chapas en el bolsillo, sin dinero, famélico. No queda carrete para otra foto tuya de espaldas, chica. Ojalá llegues antes de que se acabe la noche. Como antes, como entonces.

  Alguien me llamó una vez adicto, quizás esté en lo cierto, será por tus pies descalzos y quedarme mirándolos desde atrás mientras te alejas. Esta vez me quedo aquí, sentado en la acera.

  Que la luna cuide de un nosotros, nosotros no supimos hacerlo.




domingo, 20 de abril de 2014

Barcos hundidos




 Me tumbé entre la luna y el suelo de este mar de palabras que van y vienen sin decir nada. Fui hasta la orilla y escribí que me entró arena en los zapatos buscando tus abrazos.

 Intento echar siempre a andar en dirección opuesta, que no nos crucemos de reojo, pero es que no puedo evitar girarme. Hoy descuelgo tus fotos de mi tablón y tu collar de perlas de mi cuello, en el que te agarras cuando duermo, por eso pido que no aprietes si aún me ahogo.

  Yo buscaba la lluvia en tus pestañas, nunca supe lo que encontraste tú.




martes, 8 de abril de 2014

A este lado de la luna





  Espero no echarte de menos cuando mis zapatos pisen el albero, cuando mis manos toquen otras manos, cuando el beber corra por mis venas, cuando mire las estrellas.
 Cuando mis ojos no te vean, cuando mi teléfono no suene, cuando mis folios se queden vacíos de tus letras.
 Cuando venga tu perfume en el aire, cuando digan tu nombre, cuando se me moje la camisa, cuando sea un perro flaco.

...Y si llegan los días en los que diga que no te echo de menos,
que digas que miento,
porque sabes que me quieres,
porque sabes que te quiero.



sábado, 15 de marzo de 2014

Piel y huesos



   Tantas ideas en mi cabeza y ninguna me deja pensar. Nada especial por aquí, sólo decir que me siento solo a cada paso que doy por el camino verde. Si estás fuera, ven, no quiero perder más aire. Este rayo de sol que entra por la ventana termina en el suelo, atraviesa cada mota de polvo, entre todas ellas, mi espalda.

   Me levantaré y pondré la mano en el cristal. Diré que te vi en cada nube, para no despertar a los fantasmas que se cuelan en la cama y quitan los sueños.

   ¿Sabes? A veces llega una pequeña brisa que huele a verano y me deja imaginar en él por un momento.