domingo, 1 de octubre de 2017

Locos


 
 
   Abre tu armario, coge unos vaqueros y una camiseta, vámonos. Te invito a una cerveza en la primera parada y a otra más en la siguiente, para que se suelten nuestras lenguas y hablemos en silencio. Todas son buenas maneras de seguir si lloras de risa sin aire. Las piedras del camino nos vendrán genial para sentarnos a descansar. No nos detengamos a pensar cuando lo sintamos dentro y siempre quedarán los cuentos de la Alhambra para recordar. Que se nos pongan fuertes los gemelos de usar las puntillas para llegar a ese tan deseado beso. Que todas las mentiras se conviertan en verdad cuando las pongamos frente al espejo. Los suelos serán nuestra cama y los cielos nuestro techo.

  Recoge tus ahorros y tu cepillo de dientes, vamos a coger un avión y a volvernos locos de tanto viajar.













miércoles, 3 de mayo de 2017

Siete frases




   No pondré en duda al cielo, no pediré que me entreguen la razón a tiempo, no me olvidaré de atarme bien los zapatos.
¿Dónde está la música que nos volvía uno?
¿Dónde están los bailes de sonrisas y lunares de colores?
Se irá el frío, como un cobarde que hace daño y corre sin mirar atrás.
Los ojos pintados, las flores y la luna beberán hoy conmigo a las diez.
Siete frases para los que maquillan su corazón y, ebrios de alegría, niegan el amor.
Un final para los que se cansaron de la obra y quieren salir de la sala.










jueves, 30 de marzo de 2017

Luces


   


   Es una sensación agradable la brisa calurosa cuando te roza la cara al atardecer. Tocas tu pelo y lo peinas un poco, tragas saliva y sonríes. En ese momento las golondrinas dibujan su última silueta del día en el cielo. El tiempo es único y tuyo. ¿Es verdad que no podré estar aquí algún día?

   Nunca limitarnos a nuestro universo, para poder nadar en el de los demás. Empaparnos del color de sus ojos, oler la piel, escuchar sus palabras, leer sus mentes. Abrir nuestra puerta y dejar pasar lo bueno de cada uno. Sabes que es real, aunque no se toque con las manos. Así la luna baja del cielo porque se siente invitada, así las luces de nuestro interior se encienden.

   Así es como bailamos tú y yo, así es como se llama la suerte.









domingo, 8 de enero de 2017

Cines




   Se oía cómo soñabas desde el lado. Un poco más, más aún, justo a mi izquierda. Puede que pasara el frío, que colgásemos el letrero de "aforo completo", que los agobios tuvieran prohibida la entrada. Una cita era volver a ver en los espejos al niño que vive dentro. 

   Tengo miedo de no coger con mis manos el cielo, de que no se me escapen algunas palabras para después arrepentirme, de no equivocarme, de que se me caigan las alas de la espalda. De los adiós sin despedirse, de los secretos a voces, de las verdades a medias. Tengo miedo de que no se encienda la luz de tus ojos azules.

   Nos bastaba con la sala del cine entera para nosotros y nuestra peli favorita. Los pies arriba y una pequeña mirada al lado antes de que se apagase la luz. Para comprobar que seguías ahí, justo ahí ... 

... A mi lado.